Hoy no he tenido tiempo de otra cosa que no sea organizar y pagar impuestos (las responsabilidades de la “adultez”)… estoy cansado y acalorado: necesito postear una foto de mi novia pa’ alegrar el día.
Foto: ©Javier Sánchez
Hoy no he tenido tiempo de otra cosa que no sea organizar y pagar impuestos (las responsabilidades de la “adultez”)… estoy cansado y acalorado: necesito postear una foto de mi novia pa’ alegrar el día.
Foto: ©Javier Sánchez
Tirando desde la cintura, uno de los “mandamientos” de la lomografía (más sobre eso por acá).
A la izquierda está mi suegro; al centro, en la ventana, mi reflejo (se alcanza a notar que usé flash); y a la extrema derecha mi novia haciendo no sé qué, creo que subiendo una escalera.
Foto: ©Javier Sánchez

De acuerdo con esto, “Superstition” de Stevie Wonder necesitó 8 pistas distintas de sintetizador para crear su inconfundible atmósfera funky.
Stevie, siendo un estudioso de las posibilidades tecnológicas de la época (1970’s), produjo uno de los tracks más pegajosos de todos los tiempos montando capa sobre capa de melodías con efectos como delays y ecos, incluso el bajo se hizo con el sinte.
Maestrazo.
Aquí está el video que lo explica detalladamente.
Y aquí Stevie Wonder grabando la canción con su banda.
Enlace: Stevie Wonder’s Superstition clavinet part dissected
Sigo rescatando Holgas del archivo, este es un díptico que hice una nublada mañana de Diciembre (2008).
Foto: ©Javier Sánchez
Me llevará un poco de tiempo reeditar las fotos de “La familia” y dejarlas presentables para este espacio (la versión que entregué para la escuela es bastante buena pero todavía no estoy 100% contento con el resultado), así que mientras aprovecho para rescatar algunas tomas con Holga de mi archivo.
Esta serie se llama “La mirada fugaz, exploraciones en blanco y negro con Holga”; consiste de 4 imágenes captadas en un espacio de 2 semanas con una Holga 120 CFN y película Ilford HP5 Plus (ISO 400). A grandes rasgos el hilo conductor era, precisamente, descubrir las capacidades de esta cámara con película negativa blanco y negro.
Creo que a través de la simpleza de la primicia se cuelan rasgos únicos en cada fotografía, pero mejor sean ustedes los jueces.
Click en las imágenes para ampliar en flickr.



Fotografías furtivas de Pedro Canseco, uno de mis profesores. Miren nada más esas expresiones ¡tiene madera y voluntad de enseñar! No se puede decir eso muy a menudo.
Un joven a las puertas de la Basílica de Guadalupe. Tomada el mismo día que esta, sólo caminé unos metros más y aproveché el disparo en ráfaga, este cuadro fue el mejor.
Foto: ©Javier Sánchez
Medio galón (1.89 litros) de Häagen-Dazs de vainilla en mi refri. ¿Acaso morí y fui al cielo?
PD. El Häagen-Dazs de vainilla es fácilmente uno de los mejores del mundo, seguido muy de cerca por los mantecados del centro de Querétaro y los helados de vainilla de la Roxy.
A propósito de las semanas del infierno, prometo que en cuanto entregue todo lo que tengo que entregar me voy a poner una cheliza sabrosona, muy probablemente en compañía de mi novia que recién llegó de su escapada a Cancún. Ahora que si el presupuesto alcanza cambio las cervezas por vino.
Necesito “descomprimirme” urgentemente.
Las últimas 3 – 4 semanas han sido una locura. Prácticamente no he tenido tiempo de relajarme y recobrar energías; las entregas finales en la escuela son de una magnitud que apenas comienzo a comprender (ya saben, uno cree que lo tiene todo bajo control).
Afortunadamente esta fatiga no pasa del viernes (creo) y me ha dejado buenas experiencias. Más compromisos redundan en más y mejores fotografías de mi parte y más cosas qué contar en este blog (que espero encuentren ameno).
Sólo un estironcito más y termino el 5o. trimestre. Ya casi.