Malas palabras
Con las malas palabras uno no se anda por las ramas; pueden ser contundentes, perturbadoras, ácidas y hasta alentadoras (¡hombre, el mexicano se pinta solo en esa especialidad!). Encuentro particularmente elocuente la reflexión escrita por Octavio Paz en “El Laberinto de la Soledad”, disculpen si la cita es un tanto extensa:
En nuestro lenguaje diario hay [...]