Esta cita la extraigo del párrafo inicial de The Joy Of Photography, un libro editado por Eastman Kodak y Addison Wesley (1983) que compré hace mucho en un tianguis de antigüedades:
La fotografía es uno de los pasatiempos de más rápido crecimiento en el mundo. Quizás esto es porque, como explica Ernst Haas, si el arte es aristocrático, la fotografía es su voz democrática. Con una mirada crítica, algo de imaginación, una mano firme y un poco de conocimientos técnicos, cualquiera puede producir imágenes emocionantes que hacen una declaración personal.
La fotografía es atractiva para algunos de nosotros debido a su inmediatez y realismo y para otros por la interpretación artística que permite. Y para casi todo el mundo, las fotografías son recuerdos de ocasiones y la gente que significa algo para nosotros.
Y sí, lo he afirmado en otras ocasiones. Aprender a “hacer fotos”, en el sentido más llano, es relativamente sencillo, de ahí que, junto al advenimiento de la fotografía digital, este sea un pasatiempo tremendamente popular.
Ahora bien, “volverse fotógrafo” ya depende de otros factores, habilidades muy precisas que desafortunadamente no todos tienen, esa es la sección “Aristocrática” ¿no? ¿y quién quiere ser parte de ese club? Todos.
Una paradoja en los tiempos de Flickr.




















