
De acuerdo con esto, “Superstition” de Stevie Wonder necesitó 8 pistas distintas de sintetizador para crear su inconfundible atmósfera funky.
Stevie, siendo un estudioso de las posibilidades tecnológicas de la época (1970’s), produjo uno de los tracks más pegajosos de todos los tiempos montando capa sobre capa de melodías con efectos como delays y ecos, incluso el bajo se hizo con el sinte.
Maestrazo.
Aquí está el video que lo explica detalladamente.
Y aquí Stevie Wonder grabando la canción con su banda.
Enlace: Stevie Wonder’s Superstition clavinet part dissected






