Un poco tarde pero debo decirlo: la salida de Bill Gates como empleado de tiempo completo de Microsoft marca el fin de una era, un antes y después en la industria del software y la historia misma. Su obra compartirá un espacio en los anales del conocimiento junto a la de personajes como Johannes Gutenberg o Joseph Nicéphore Niépce.
Y que conste que soy un maquero partidario del software y cultura libres.






