Javier Sánchez Recortes mentales.





Publicado
6 April 2008 @ 5am

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mi vida

Cafeína

4 meses.

Cuatro meses han pasado desde que dejé el cigarro de manera definitiva; desafortunadamente mi consumo de café se ha duplicado. Con esta bebida tengo una relación añeja: de ser consumidor ocasional hasta intento de barista. Como ya no me permito el vicio de echar humito, me conformo con el de quemarme la lengua a tragos (me gusta bien caliente). Hay días en que ingiero unas cuatro tazas “estándar”, ¿será eso sano?

En fin, al menos trato de consentirme con elaboraciones de buena calidad y no caer en las garras de esas cafeterías que-hay-en-todos-lados, aunque, claro, de vez en cuando me gana la tentación.

Oh, oh. Son más de las 4 a.m. ¿Dije cuatro tazas? Creo que hoy fueron cinco.


6 Comentarios

Escrito por
Razi
6 April 2008 @ 12pm

No sabía que fuiste fumador compulsivo.

A mi el café me desespera, lo evito.

Saludines.


Escrito por
Joe de la Selva
7 April 2008 @ 12pm

no pasa nada, se supone que una taza es buena para la salud, sin embargo todo con exceso es dañino, menos el amor eh!.
besitos mua mua!


Escrito por
Javier Sánchez
7 April 2008 @ 11pm

@Razi: Pues compulsivo, compulsivo, no fui. Nunca me fue necesario fumar… de verdad me gustaba el sabor. Pero hay que ser sensato, el cuerpo sólo aguanta ciertas cosas, prefiero el cafecito (si es de Veracruz, mejor).

@Joe: ¡Ah, claro! Menos el amor. :D


Escrito por
ties.
14 April 2008 @ 1pm

mmm … cafecito … soy adicta también!


Escrito por
Javier Sánchez
14 April 2008 @ 10pm

@Ties: Cuando llegues nos damos el tour por unos buenos sitios.


Escrito por
jmrobledo
20 April 2008 @ 10pm

De algo se tiene uno que morir. Yo prefiero atizar la gastritis con una tacita de café, el cigarro me enfermaba la garganta.

La verdad es que con moderación no pasa nada. Ya lo dice el refrán: poco veneno no mata.


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