El número más reciente de la revista Cuartoscuro rinde un pequeño homenaje a Enrique Bordes Mangel con 2 textos: “El encuentro con lo inesperado” y “Un joven octogenario“. El primero, de la autoría de Rebeca Monroy Nasr, ilustra la carrera del hombre empleando un estilo literario generalista pero coherente, poco sorpresivo a mi gusto; pero hacia las líneas finales se reivindica de valioso al citar una frase del maestro sumamente iluminadora y que, me parece, resume tajantemente el rumbo de este arte:
Creo que mi trabajo ha demostrado múltiples veces que soy una persona comprometida desde el punto de vista social. Si yo tuviera que dar un consejo a alguien que comienza en esta profesión, sólo le recomendaría ser honesto con su trabajo y con su vida propia.
No pude leer más después de eso. Medité profundamente sobre la aseveración. Según Bordes Mangel, honestidad es más que un valor, es materia de ensayo. Y no es de sorprenderse, otros fotógrafos admirables como Álvarez Bravo, Henri Cartier-Bresson o Robert Capa también imprimían con su instrumento estampas visuales sin artificios.
Quiero ser un fotógrafo honesto y hacerme de su vecindad.








One Comment
estoy de acuerdo sinceramente …
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[...] con el tema de la verdad en lo fotográfico, traduzco libremente del inglés a André Kertész: Por supuesto, una fotografía puede mentir, [...]
[...] cita que invita a transitar por el cauce de la verdad a sí mismo. Está relacionada a la actividad fotográfica pero no se necesita mucho para extrapolarla a otras [...]