Poses

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¿Quién no lo puede prever? Lo más difícil de ser un fotógrafo amateur es encontrar tiempo para ejercer la afición. Y ya habiendo sorteado ese molestísimo obstáculo, sale a relucir otra piedra en el camino: posar. Maldito sea el momento en que el artista desenfunda su cámara apuntándola hacia una escena desbordante (o no tanto) de personas en su estado más natural y éstas, como respuesta condicionada, montan una pausa en sus actividades para hacerse los bonitos o los chuscos desenfadados (los últimos, mejor recibidos). ¡Hombre, qué decepción! Quizá por eso no fotografío personas frecuentemente; los objetos inanimados se me antojan más. No se incomodan, ni preguntan, carecen de autoconsciencia, no tengo que acercarme con sigilo para hacerlos cómplices de mis andanzas… es decir, oro fotográfico puro.

No pretendo esbozar aquí una de teoría-ensayo sobre la foto en público, la foto de públicos (la foto pública, también) y sus ramificaciones, que para eso mejor los dirijo al blog de Edgar Gómez –investigador, recomiendo “El objeto de lo fotografiable“–, sino más bien dejar constancia de dudas en desarrollo: ¿No sería más productivo dejar de preocuparse? o mejor aún ¿No es responsabilidad del autor evitarse tales situaciones?

Afortunadamente la quiebra de todo proceso preestablecido llegó para mí cuando me hice de una Holga, maravilla de aparato, particulares prestaciones. Los sujetos, en su mayoría, dejan de posar. No más titubeos: en el negativo de 120mm entra lo que se puede, no lo que se quiere. Así las cosas, se participa de un encuentro con lo que creo debería ser la labor del fotógrafo: compartir experiencias, no crearlas; empatía y aprendizaje perpetuos. En este rubro las cámaras integradas en celulares llevan cómoda ventaja. Por cuestiones inherentes a la (¿sub?)cultura de lo digital, esos cacharros son capaces de registrar cada acontecimiento, hasta el más banal y absurdo, con relativa eficacia. Fotos de lo fugaz. Una instantánea de lo breve.

Como verán, tengo varios asuntos por analizar. Ni idea de dónde comenzar. Yo también poso exageradamente, lo mismo he conminado a hacerlo. ¿Dónde me deja eso? ¿En la hipocresía?

De colofón: un video (disponible en formato .mov):

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One Comment

  1. Posted Wednesday, October 20th, 2010 at 10:45 am | Permalink

    Es miranda july en el video, verdad?
    me encanta : )

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    Javier Sánchez, soy fotógrafo, profesor, comunicólogo visual y editor freelance. En 2015 fui becario del programa "Jóvenes Creadores" del FONCA.

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