Hace mucho me topé con este retrato, venía en un libro junto a una breve descripción que apuntaba algunos detalles sobre la yuxtaposición entre el demonio (de donde toma título la obra: “The Devil”) y el querubín. A mí me pareció una bella imagen más allá de cualquier connotación o análisis, y hoy me la recordaron en clase.
By Javier Sánchez | Published: Thursday, February 11th, 2010
Hace una semanas Rosa y yo montamos una mini producción en su casa sólo por diversión, tenía muchas ganas de fotografiarla en Low-key. Tras añejar los RAW en el disco duro por un rato (como es mi costumbre) por fin me decidí a editar un par de tomas.
Últimamente me inclino bastante hacia la postproducción digital mediante Lightroom y mucho mucho Photoshop… no sé, normalmente pienso mis imágenes en ese sentido: como lienzos puros o negativos digitales, valga la obviedad, que deben ser procesados tanto como sea necesario para obtener lo que busco. ¿Será eso bueno o malo? Ni idea, he tomado la firme decisión de despojarme de escuelas y reglas para únicamente plasmar lo que quiero como quiero, aunque “pierda detalle en los negros”
En fin, el objetivo aquí era darle un giro misterioso a su rostro. Los tonos azul verdosos se lograron alterando la mezcla de canales en Photoshop, usé un poco de filtro de enfoque en sus ojos y labios, cropeé en proporción 1:1 y agregué un ligero viñeteo para dirigir la atención hacia el centro de la imagen.
…Casi nunca detallo mi método de trabajo en estos posts, no por celo o petulancia sino porque dudo que sea muy relevante, sin embargo hoy lo sentí como un ejercicio bastante refrescante. Debo hacerlo más seguido.
Javier Sánchez, comunicólogo visual, blogger, aprendiz de fotógrafo y editor de Marcabeta.com. Tengo 26 años, me gusta el agua de horchata, el café, el sushi y las películas de Kubrick.